Identifica un activo real
El código debe pertenecer a un equipo o ubicación inequívoca.
El QR aporta valor cuando elimina búsquedas y conecta el equipo físico con la información exacta que necesita el técnico en ese momento.
Estas pautas están pensadas para autónomos y equipos pequeños. No requieren implantar IsiVoltPro para ser útiles.
El código debe pertenecer a un equipo o ubicación inequívoca.
Escanear debería evitar navegar por menús o buscar por nombres ambiguos.
Estado, ubicación, avisos abiertos, últimas actuaciones y documentación son más útiles que una ficha estática.
Desde la ficha debería poder abrirse un aviso u OT cuando sea necesario.
El material, tamaño y ubicación de la etiqueta deben resistir el uso real.
El QR identifica; el sistema debe controlar qué información puede ver cada usuario.
La idea es pasar de principios generales a una secuencia concreta que puedas probar sobre un aviso, una OT, un activo o un pequeño piloto.
No empieces por migrar todo. Escoge una situación repetitiva y visible.
Conserva solo la información que ayuda a actuar o entender después qué ocurrió.
Comprueba el flujo con móvil, fotos y contexto en el lugar donde sucede el trabajo.
Si añade más pasos de los que elimina, simplifica antes de ampliar.
IsiVoltPro intenta convertir este principio en un flujo digital sencillo: registrar una vez, reutilizar el contexto y conservar lo que será útil después.